Novio murió durante la boda, una historia que conmovió a La Conquista

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Cortesía familiar / Aitaenlared.net
Celeste Baltodano, la novia, murió dos años después de la boda fatídica.

Una historia que conmovió a La Conquista, Carazo

Novio murió durante la boda

 

Gabriela Baltodano (*)

¡Hasta que la muerte los separe, puede besar a la novia…! Esta frase tenía que ser el resultado del primer beso de esposo que una pareja de jóvenes se darían en el altar, sin embargo fue el beso de la despedida, pues Jorge Mendoza muere de un infarto al corazón dejando a su amada en plena boda.

Nadie comprendía lo sucedido, un momento de alegría y felicidad se omitió por un recuerdo que marcó la vida a Celeste Baltodano, esposa de los cuarenta y cincos minutos que Dios le regaló ante su pareja, además el hecho inesperado para la familia de ambos jóvenes.

Pedro Bismark González, abuelito de Celeste Baltodano recuerda que todo marchaba bien, fueron meses de preparación para llevar a cabo el matrimonio de su nieta, y cuando el día se acercaba no había descanso para nadie de su familia; unos corrían en busca de flores, otros por los bocadillos, los arreglos, el vestido, en fin, momentos de estrés.

 

Estaban ansiosos

“Un sábado por la noche Jorge Mendoza vino en busca de mi muchacha, desde la sala podía observar la felicidad y deseo de ambos” relata el abuelito de la novia. El los observó ansiosos por su boda, “anhelaban ser el uno para el otro por largos años” sin advertir que el final de aquellos planes sería precisamente el mismo día de la boda. La joven, no superó el trauma por la muerte de Mendoza y falleció dos años después, por depresión.

Han pasado dieciochos años de ese trágico accidente y dieciséis de la muerte de Celeste Baltodano. Un 25 de diciembre de 1997, la iglesia de La Conquista, en Carazo, realizaría una boda y para ello, la capilla lucía bellos arreglos que llamaban la atención desde las gradas, sus habitantes no podían resistirse a entrar al templo.

Una melodía sonaban sin cesar, el público mostraban alegría en el rostro, el aleluya del coro anunciaba la entrada del sacerdote, y es que la iglesia estaba llena de pobladores pues una pareja de tortolitos se casaba, los invitados esperaban con ansias al novio, mientras él aguardaba a su amada para luego recibir bendición del cura.

 

Fuerte calor como un preludio

Ya había comenzado la misa, el calor era el único problema en la iglesia, las primeras bancas eran el lugar de las damas, todas vestidas del mismo traje, el color perla y rojo de sus bellos vestidos cuyos colores trajeron un singular recuerdo a Pedro Bismark González.

“Me acuerdo de las ricas malteadas que hacía mi mamá”, dijo González a su esposa Elena, una viejecilla hermosa como un manantial, como los ángeles del cielo, “ella era un ángel, al menos para mí”, recuerda.

El ambiente seguía cada vez agradable, y aunque los atuendos de muchos no eran adecuados para el calor que hacía, las ganas de salir afuera del templo era una solución, pero, ¡nadie quería perderse la boda! “Aún tengo esas fotografías que grabé en mi memoria, los cuarenta y cincos minuto de la alegre celebración y los dieciochos años de la inesperada muerte de Jorge”, cuenta.

La novia se desmayó

Al inicio todo era interesante, los rituales, las preguntas, las monedas, el rosario y el último beso de los novios.

No era una película, no era un sueño sino la trágica realidad de mi pequeña Celeste, “aún tengo presente sus gritos de angustia, las correderas de mi hija Martha para lograr conseguir alcohol, pues la bella novia se desmayaba”, no lograba entender por qué el inicio de un amor en unión con Dios se convertiría en la escena más siniestra de una boda.

El corazón traicionó a Mendoza tras recibir el beso de su esposa, no fue una traición como la de Judas hacia Jesús, sino la desunión de una pareja realmente enamorada.

 

Bocadillos se los dieron a los enfermos

Este inesperado hecho convirtió la felicidad en lágrimas, el lugar del debut en una vela, las comidas no era el alimento del casamiento, sino el alimento de una muerte, los tragos se olvidaron y fueron remplazados por café, los bocadillos se enviaron a un hospital para ser repartidos entre los enfermos, ya que en la casa se necesitaba el pan en vez de los bocadillos.

No había nada que llamara la atención, en la familia el único recuerdo fue el final de la cruda boda, y dos años después la no menos trágica muerte de Celeste Baltodano, tras sufrir depresión.

(*) Estudiante de Comunicación Social, UCA.

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Cortesía familiar / Aitaenlared.net

 

Pedro Bismark González, abuelito de Celeste Baltodano, la novia.

 

 

 

11 Comments on "Novio murió durante la boda, una historia que conmovió a La Conquista"

  1. Un conquisteño | 4 enero, 2016 en 10:58 am | Responder

    Me pides evidencias de que lo que digo es falso. Me pides que te demuestre que esta historia es falsa o inventada (escritura creativa), sin embargo, no me das ni un solo argumento de que tu historia sea real.

    Y en periodismo sí se puede mentir, solo que no se debe. Hay una diferencia entre NO SE PUEDE, y NO SE DEBE.

  2. que triste historia, revisè Aità por un trabajo y me llamò mucho la atenciòn el titulo de la crònica. Felicidades Gabriela, sì que hay errores ortogràficos toma en cuenta las crìticas constructivas. Lo demàs lo considero envidia hacia el nacimiento de este medio y hacia la nueva generaciòn de Periodistas y Comunicadores. sigue adelante 😉

  3. Gabriela Baltodano | 1 septiembre, 2015 en 3:34 pm | Responder

    La Noticia es un relato de un texto informativo, Considero que si esto fuera falso no estaría publicado en un medio, mucho meno en un medio como Aitá.
    ¿Usted cree que si fuera falso o mentira hubiera permitido su publicación en su medio?
    Obviamente que NO, sabiendo que una publicación es viral, ya que se crea en un espacio pero luego hay miles de copia o reproducciones.
    si esto fuese una falsedad no estaría publicado, porque nadie va cometer una locura sabiendo que puede perjudicar de alguna manera, si de algo estoy claro es que: “En EL PERIODISMO NO SE Miente”
    Y si hay un error, considero que el único seria: “No haber buscado más fuentes, y solo quedar con las palabras del abuelito de la novia”
    No sé qué más poder hacer, para mostrar evidencia de esta realidad.
    Pero le juro que no es mentira, ¿Además para qué mentir?
    yo no puedo decir que 2+2 es tres, sabiendo que da cuatro.
    Me hubiera gustado que esta persona, la cual cuya identidad no da, mencionara que evidencias quiere, para darle valor a mí trabajo y demostrar que no es invento tal como lo menciona.😇
    Si me metí a esta carrera es para aportar a la sociedad, y dar un cambio como lo han hecho muchos comunicadores y periodista.
    aaah creo que los comunicadores y periodistas no son semilleros, sino informantes que días a días buscan noticias con verosimilitud, sin importarle el peligro que pueden pasar…!

    • Gabriela, no debes defender una mentira exigiendo pruebas de que si tu relato es falso o no, porque a la larga es complicado verificar la información. La mejor forma de defender tu nota es demostrando evidencia de veracidad y no discutiendo. Apropósito, a leguas me di cuenta que tu nota era falsa, es normal que los comunicadores mientan, me he acostumbrado a ello.

  4. Ver esta noticia que compartió una amiga en twitter, me recordó a la historia de mi sobrino Jorge, sin saber que era la misma historia.
    Ya va cumplir 19 año de la perdida de esta pareja, creo que si estarían vivo tuvieran una familia o serian feliz como cuando se conocieron, pero desgraciadamente la muerte tuvo que separarlo en el día más importante para ambos.
    Viendo los comentario anteriores, este hecho fue como una novela, pero como familiar del difunto novio no lo considero impresionante, porque yo fui testigo de la dura y cruel realidad.
    -creo que si muere un presidente o una persona reconocidas todo mundo se da cuenta, sin embargo esto poco se mencionó porque como familiares preferimos callarlo, y que los nuevos integrante que surgiera de la familia ignoraran este hecho.
    No se cómo se salió esta historia, si el objetivo era en llevarlo y quedara en el olvido, pero si es verdad.
    Soy tío del Jorge, y esta boda surge allí porque Natividad, abuela del novio se había casado en la conquista y fue por eso que mi hermana desidia que su único hijo también uniera su vida en dicha iglesia.
    felicito a la joven que redacto esto, y aunque no me gusto que se diera a conocer por un medio este recuerdo tan terrible que aún está presente en el cajón de los recuerdo, esto es una muestra más que el amor lo puede todo, aunque el destino sea difícil.

  5. Qué lastima me dan el semillero de comunicacdores de mi país. Para empezar debo decir que soy de La Conquista, es un pueblo pequeño y todos nos conocemos. Esta historia es falsa. Tengo 37 años de vivir acá. Eso no pasó aquí. Desde que lo leí he preguntado por todos lados a los anciianos y esas personas aquí nunca han existido. Creo que es una historia inventada o de otro lugar y solo le cambiaron la ubicación. Aquí contamos con un imponente santuario y no una capilla. Me gustaría saber más a ver si esto es cierto. Profesores deben poner más atención a la veracidad de la información con la que cuentan estos estudiantes.

    • Juán Ramón Huerta | 4 enero, 2016 en 10:56 am | Responder

      Es difícil que los profesores revisen las fuentes de los escritos periodísticos de los estudiantes, por lo que mentir es sumamente fácil, todos los estudiante lo hacen alguna vez en sus prácticas, que se vuelva hábito depende de la competencia del estudiante. Debo agregar que los profesores exigen noticias relevantes y bajan puntos si no posee este elemento, así que prácticamente el sistema de enseñanza obliga a los estudiantes a mentir.

  6. Me parece una historia conmovedora y emocionante, pero lo que en realidad me impresiona es la fluidez en la narración, pues logró captar completamente mi atención.

  7. Gabriela: Intente no contagiarse de la mala costumbre de nuestros periodistas, jóvenes y viejos, maestros y alumnos, de un “horror” ortográfico con el uso del artículo indeterminado. Las personas de las que le suplico se aleje, tienen la costumbre de escribir o decir: “UN” y juas ponen la fecha exacta de un hecho, como usted lo hace cuando expone: “Un 25 de diciembre de 1997, la iglesia de La Conquista, en Carazo”. Usted debió escribir EL 25 de diciembre de 1997, porque si aplica UN, que es artículo indeterminado, insinuaría que hay varios 25 de diciembres de 1997.
    Es, además: LA IGLESIA DEL MUNICIPIO DE LA CONQUISTA, CARAZO. NO “EN” CARAZO. Al ponerle el EN pareciese que hubiesen más iglesias de La Conquista en éste país.
    Usted no tiene la culpa, la culpa es de quienes le enseñan y no la corrigen.
    Saludo.

  8. Increíble historia, parecía estar viendo una película en mi mente, lamentable hecho, pero agradable narración.

  9. Josseling Diaz Selva | 11 agosto, 2015 en 10:08 pm | Responder

    Es una historia impresionante, lamentable, no podia dejar de leerla, pues me envolvia cada vez mas. Felicidades Ana Gabriela!

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