Mejor alumna de Comunicación Social quería ser veterinaria

Brígida Castro: perseverancia y dedicación, clave para alcanzar la excelencia

Fotografía cortesía de Carlos Herrera

 

Aparentemente ella es una estudiante más, de semblante tranquilo y relajado, su voz melodiosa es agradable al oído y brinda la sensación que todo está bajo control, sin embargo, Brígida Eugenia Castro Alemán de 18 años, originaria de Masaya, posee el 100, el promedio más alto de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Centroamericana, UCA

 

Joselin Manzanarez

Aitaenlared

 

De lunes a viernes Brígida Eugenia Castro inicia su día a las 4 de la mañana. Hasta hace un mes atrás realizaba pasantías en el diario digital Confidencial, lo que la llevó a dividir su tiempo entre la universidad, el trabajo y las diferentes actividades extracurriculares que realiza.

Los fines de semana se concentra en sus clases de inglés y en el grupo Encuentro Juvenil con el Espíritu (EJE Masaya), del cual forma parte desde hace cinco años, actualmente está encargada de la dirección de un musical próximo a exhibirse, con la temática de la vida de Don Bosco.

 

El origen de su nombre

 

Su nombre, Brígida, se inscribió en nombre de la patrona de la iglesia católica de Irlanda, llamada así según la divinidad femenina “Brigid” de los Celtas, comenta su madre Whalleska Alemán Roque, al explicar el origen del nombre de su hija.

 

Desde su infancia fue una persona autodidacta dice su mamá, quien recuerda que su hija nunca se quedó con la primera educación, sino que reforzaba sus conocimientos en los libros y los complementaba con actividades extracurriculares, “Proveer para potenciar las aptitudes”, considera ella que ha sido la clave de su formación.

 

Su educación preescolar fue precoz, con cuatro años se sabía todas las canciones y lecciones que le brindaban razón por la cual sus profesores la adelantaron a segundo nivel, sin embargo por su edad no pudo avanzar a tercero, lo que ocasionó que repitiera segundo nivel.

 

Un recuerdo que guarda de su infancia es cuando tenía dos años. En una ocasión, mientras corría en su casa cayó y se rompió el labio, la llevaron al hospital, pero no tenían el equipo necesario para atenderla, por lo que sus padres tuvieron que trasladarla al dentista y su papá la cargó durante el tiempo que le aplicaron las puntadas.

 

Con una sonrisa en su rostro describe su infancia como, “feliz, yo soy la primera hija y la primera nieta de mis abuelos, durante un tiempo era solo yo, recibí prácticamente la atención de todo el mundo y entonces fue bonito en ese aspecto, gracias a Dios conocí a mis cuatro abuelos y yo creo que eso fue lo que más lleno mi infancia de felicidad, estar rodeada de mi familia”.

 

Su familia como el motor

 

Describe la relación con sus padres de manera convencional “como en toda familia uno tiene sus contradicciones, más cuando en la adolescencia uno cree que puede hacerlo todo” explica Brígida Eugenia Castro Alemán, quien confiesa que sus padres le han dado mucha confianza para que ella les cuente cualquier situación que vive, aunque cuando se trata de novios prefiere hablarlo con su mamá antes que con su padre, sin embargo ambos le han mostrado mucho apoyo y la impulsan a seguir adelante.

 

“Ellos jamás me han exigido que tenga la mejores notas, ellos solo me han dicho que de lo mejor de mí, pero que no les importa si yo salgo baja o alta”, expresa, aunque si destaca que cuando era menor su papá le ayudaba a realizar sus tareas, puesto que era quien en ese entonces pasaba más tiempo en la casa.

 

Alergia por los animales

 

“Yo de chiquita decía que quería ser veterinaria, pero a los 10 años me dio alergia en los ojos cuando fui a un restaurante donde habían caballos” narra Castro, y prosigue “la oftalmóloga me dijo que iba a tener dificultades con los químicos y los animales siempre me iban a dar alergia, después dije que quería ser doctora, pero no sé, siempre se espera que el mejor alumno elija medicina, entonces tal vez por eso yo iba en esa dirección

“No me da asco la sangre”, y puede ser muy tolerante a ver programas relacionados con medicina, asegura.

 

Sin embargo, siempre tuvo inquietud por la comunicación y en tercer año decidió que era eso lo que iba a estudiar. Investigó sobre la carrera, hasta que en quinto año estaba segura de su elección, y así se matriculó en la Universidad Centroamericana UCA.

 

Su aliada: la perseverancia

 

Cuando Brígida Castro Alemán inició la carrera se propuso dar lo mejor de sí misma, no esperaba sacar 100 en todas las clases, al momento de hacer un trabajo pensaba en demostrar que era capaz de hacerlo y siempre se exigía no quedarse con la teoría sino complementar con la práctica e integrarse a diferentes actividades para conocer más acerca de su carrera.

 

Describe su éxito en una palabra: perseverancia. Recomienda saber organizar el tiempo, dándole prioridad a lo esencial, “yo trato de priorizar las clases, porque no quiero perderlas por algún trabajo extra, mi título es lo que me va a dar valor, además es importante tratar de establecer en cuantas actividades puedo estar, y no decir si a todo, tratar de llevar una agenda, un control, cuáles son mis tareas para la semana” confiesa.

 

Sus primeras experiencias profesionales

 

Brígida Eugenia Castro realizó su primera pasantía en el diario digital Confidencial, su profesor de Taller de Medios Impresos, Octavio Enríquez, la impulsó a ir a las entrevistas por el puesto, se presentó ante Carlos Fernando Chamorro, sus trabajos más destacados, y tres semanas después la contactaron para pedirle que iniciara a trabajar con ellos.

 

“Mi primer día de trabajo estaba nerviosa, porque la otra muchacha que entró conmigo en las pasantías estaba en tercer año, yo apenas en segundo, estaba terminando mis talleres de prensa, pero me dije: Es normal que este nerviosa, pero no tengo que dejar que los nervios me dominen, yo conozco mi trabajo y voy a darlo todo” narra para luego explicar que hasta el momento ha tenido más experiencia en prensa escrita, por lo cual es su área de inclinación.

 

Honor a la profesora Hebé Zamora

 

“La profesora que me dio escritura creativa es a quien más recuerdo con cariño, fue la profesora Hebé Zamora, siento que aprendí mucho, me gustaba ir a su clase, a mí nunca me ha gustado perder ninguna clase, pero en esa clase me motivaba más” explica Castro, quien describe su pasión por crear sus propios mundos a través de la redacción. “Mi clase favorita hasta el momento fue escritura creativa” concluye.

 

Cuando Brígida Castro Alemán hace referencia a sus amigos, sus ojos trasmiten felicidad “Mi familia son los muchachos del grupo Encuentro Juvenil con el Espíritu (EJE), donde yo encontré las personas con las que me siento bien”, en la universidad expresa que tiene amigos con los que puede contar, y aunque no piensen igual se crea un ambiente agradable.

 

Brígida

 

Opina sobre las redes sociales

 

La mejor alumna de Comunicación Social expresa que no se puede condenar a las redes sociales, “son una buena forma en la que las personas comparten información” y advierte que se debe tener cuidado y no brindar demasiada información personal.

 

 

 

 

 

Foto cortesía de Carlos Herrera.

 

 

Destaca la utilidad de Twitter y Facebook para estar conectado con los grandes medios de comunicación y saber así que pasa en el mundo, en el ámbito personal resalta “no compartir todo lo que haces, pero si te sirve, si tienes

 

familia lejos, por ejemplo, todo se basa en saber usar las redes. Así mismo el celular depende de su uso, es una buena herramienta, tenes la cámara, el reproductor mp3, nosotros en comunicación sabemos que la conexión al internet desde el celular es importante en el periodismo digital” defiende.

 

Mejorar alumna de siempre

 

Desde primaria en tercer grado, hasta quinto año de secundaria obtuvo reconocimientos como mejor alumna, también se destaca en el plano cultural.

 

“En sexto grado gané un concurso de declamación que se llamaba “La Rosa Niña”, yo debía declamar poemas de Rubén Darío, posteriormente, para el 146 aniversario de Rubén Darío me eligieron para ser “La Musa Dariana”, menciona con naturalidad, añadiendo otros logros como el concurso de oratoria en el que participó cuando estaba en primer año de la universidad, quedando entre los cinco primeros lugares, y luego representar a su grupo en el concurso “El Sueño de una Generación”, con la temática Revolución Sandinista, donde eligió el tema: Poesía y Revolución.

 

Castro y sus libros

 

Quien conozca a Brígida Eugenia Castro Alemán sabrá cuáles son sus libros favoritos, los cuales recomienda con mucho orgullo.

 

Los Miserables, Mujercita, El Principito y Corazón, “no puedo elegir uno de ellos en especial”, expresa con mucha emoción, comentando que la mayoría de esos libros fueron un regalo de su padre Harold Castro Marín.

 

En primer grado leyó El Principito del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry, “¿Quién que haya leído El Principito no le ha gustado la historia del niño que se encuentra con el piloto y le pide que le dibuje un cordero?” Se cuestiona quien recuerda detalladamente cada uno de los libros ante mencionados.

 

Cuando leyó “Corazón: diario de un niño”, obra literaria escrita por el autor italiano Edmundo de Amicis, explica que trataba de identificar entre sus compañeros de clase las similitudes con los compañeros de Enrique, “a veces me trataba de identificar a mí, porque no siempre me sentía como Enrique, aunque causalmente el niño estaba en tercer grado, y yo también” comenta entre risas.

Luego vino Mujercita de Louisa May Alcott, “yo quería ser igual que Jo March, de hecho cuando entre a un concurso de cuento en Masaya, debía usar un seudónimo y yo era “Señorita March”, por las hermanas”, explica de manera divertida, quien resalta tener un poco de todas las hermanas, pero siente mayor inclinación por Jo March.

 

Para finalizar, con una sonrisa pronunciada describe su pasión por la historia de Víctor Hugo: Los Miserables, “después de leer como describe Víctor Hugo los paisajes de Paris, yo quería conocer y recorrer esos lugares, el personaje principal es mi favorito, Jean Valjean”, expresa al recordar nuevamente la historia que habla de segundas oportunidades y no quedarte con la persona que fuiste antes, sino tratar de mejorar, lección que pone a prueba todos los días en su vida.

 

 

 

 

2 Comments on "Mejor alumna de Comunicación Social quería ser veterinaria"

  1. Es una excelente alumna y no solo eso es una persona encantadora y muy literaria.
    Felicidades amiga sos un éxito.

  2. Hola, muy bonito el reportaje y la Brígida se lo merece. Ella es una linda persona y una gran amiga.

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