El general y el comandante a un mes de la “farsa electoral” del 2016

elecciones-1
Reproducción de La Prensa de Lesther Alemán/ Aita en la red
Resultados de dos elecciones con características similares, a la izquierda Anastasio Somoza Debayle ganador en 1974 y, a la derecha Daniel Ortega elegido en 2016

Dos elecciones como dos gotas de agua en la historia

 

La obligación de los trabajadores estales de ir a votar, el control de la juventud como fuerza de choque y legión de aplaudidores, una oposición controlada, la abstención como variable constante, los testigos internacionales que no observaron y el silencio, cantones y JRV vacías, son entre otras las similitudes analizadas entre las elecciones de 1974 y 2016

Lesther Alemán (*)

El teatro era el mismo donde se recrearía una historia ya presentada hace cuarenta y dos años: los actores eran diferentes pero todo les hacía ser iguales, con suerte encontraron un trabajo que los llenaba de felicidad y que les remuneraba satisfactoriamente su esfuerzo por mofarse del público. Ambos, antes de estar en el escenario con lapicero negro, firmaron un pacto que les permitiría seguir en la función hasta que ellos creyeran conveniente.

El pueblo estaba rodeado por ríos, algunos volcanes, y con todas las instituciones gubernamentales llenas de carteles con los rostros de ellos, quienes anunciaban la presentación icónica del día siguiente.

Al parecer, los adultos estaban aburridos porque ya habían visto la obra en su primera presentación, mientras los jóvenes espectadores entusiasmados por estar cerca de sus estrellas favoritas, se disponían a servirles. El maestro de ceremonia hizo el tercer llamado y aún no se llenaban las butacas del teatro, donde solo estaban amigos personales de los intérpretes que serían observadores de la aclamada función.

Los mandatarios Anastasio Somoza Debayle, el 1 de septiembre de 1974, y Daniel Ortega, el 6 de noviembre de 2016, hicieron posible como personajes principales esta obra en las mismas condiciones, solo que este año fue bisiesto.

Las estrellas favoritas

Los aires del 5 de enero de 1974 se filtraban entre las palmeras que cubrían los galerones estructurados con armazones de madera preciosa, edificado en el Estadio Nacional de Managua donde sería proclamado como candidato  a la presidencia por el Partido Liberal Nacionalista, el ciudadano Somoza Debayle quien en ese momento ocupaba el cargo de presidente del Comité de Emergencia tras el terremoto que arrasó Managua el 23 de diciembre en 1972.

Las instituciones gubernamentales, el sector privado y los movimientos a favor del líder liberal llegaron puntuales, mientras estaban sentados en mesas rectangulares como los comedores de los pontífices romanos, cada uno de los representantes aferraban en su mano el discurso de agradecimiento y respaldo a la candidatura. Entre ellos, estaba Magali Molina de Rodríguez en representación del movimiento  “Mujeres Nicaragüenses”, con sus anteojos oscuros que cubrían sus mejillas manifestaba que: “Anastasio Somoza Debayle es un hombre llamado a perdurar”, reza en una publicación del 5 de enero de 1974 en el diario Novedades.

 

elecciones-2

Reproducción de La Prensa de Lesther Alemán/ Aita en la red
Los contextos de vacío y silencio que vivieron las elecciones celebradas el 1 de septiembre de 1974 a la izquierda y las del 6 de noviembre de 2016 a la derecha.

 

Púlpito de agradecimiento

Por su parte, las representantes del Ala femenina del Partido Liberal Nacionalista con sus perfeccionados peinados sujetados por la “laca” afirmaban que: “estamos listas para trabajar en la próxima campaña donde llevaremos a la presidencia a Somoza nuestro único líder de nuestro vigoroso partido”. A propósito, Josefa Morraz, con voz y pupilas igual de cansadas recordaba: “mi mamá se encargaba de dirigir a la gente en las filas de los cantones para Somoza”.

Discursos y halagos sonrientemente eran recibidos por el futuro candidato, el sol traspasaba en las finas hojas de las palmeras, mientras las bocinas reproducían la voz de Chéster Escobar que con su camisa hawaiana, la cual bailaba con el viento, felicitaba como secretario general de la organizada Juventud Liberal Somocista y luego la del ingeniero Ricardo Arguello Pravia representante del sector económico y empresarial, quien con su distinguido atuendo fabricado con tela hindú ratificaba su agrado hacia el tercer Somoza.

Noche roja y negra

Mientras Somoza Debayle era fatigado en su proclamación, que reunió a once mil personas, por el incesante calor que hacía, Daniel Ortega bajo su chaqueta celeste y la gorra azul con el pendón bicolor nicaragüense como logo, fue presentado a la Nación, como candidato a la presidencia el 4 de junio de 2016 tras dos mandatos anteriores, en aquella tarde que llovía más que para el huracán Mitch en 1998, en el sexto Congreso Sandinista esta vez en la “plaza de los No Alineados, Omar Torrijos Herrera”. Durante un congreso dedicado al comandante “Tomás Borge Martínez”, con mil novecientos diez congresistas que con su sonrisa de lóbulo a lóbulo, levantaban sus manos derechas y aprobaban así la proclamación  del líder sandinista. www.el19digital.com/daniel-candidato-del-fsln

 

 

elecciones-4

Reproducción de Lesther Alemán/ Aita en la red
Eventualidades post elecciones de 1974 donde resultó ganador el liberal Anastasio Somoza Debayle.

 

 

El homenaje fue más privado, la huella de la reelección de Ortega había perdurado desde que volvió al poder en el 2007, las instituciones de gobierno portaban carteles con su fotografía sonriente más que cuando fue juramentado como presidente en 1984. Los invitados seleccionados del poder legislativo, la Juventud Sandinista y ministros aplaudían.

Nicolás López Maltes, historiador y testigo ocular del homenaje somocista en 1974 afirma: “cuando aparece un Somoza, un Ortega, un Chamorro o un Zelaya aparecen una multitud de serviles para pedir un huesito o pegue”.

Juventud a su merced

Somoza Debayle acariciaba con sus labios el puro a la vez que su boca emanaba humo como locomotora, él pasaba al lado de los jóvenes y levantaba un espíritu de popularidad entre ellos. Para el año 1974 la Juventud Liberal Somocista, JLS dividida estratégicamente como escuadrones militares estaban localizadas en los barrios y comunidades, que arraigados al ideal somocista acudían a los actos donde estaría su estrella favorita.

El secretario general Chéster Escobar y el presidente departamental de Managua el doctor Roberto Cranshaw, con las siglas JLS bordadas en su camisa, llegaron a votar antes de que el canto de los gallos se dejara de escuchar, según López Maltez, para que: “se identificaran los jóvenes que estaban en su casa, porque ellos a la vez invitaban  ir a votar”.

Las consignas dichas por sus venas resaltadas y voz alterada era “los jóvenes llevaremos al poder a nuestro presidente, el general Somoza”. Exclamada en una publicación del 2 de septiembre de 1974 en el diario Novedades.

 

elecciones

Resultados de dos elecciones con características similares, a la izquierda Anastasio Somoza Debayle ganador en 1974 y, a la derecha Daniel Ortega elegido en 2016.

 

El escenario de Ortega

En el 2016 al parecer solo se quitó una letra, esta vez era la organizada Juventud Sandinista 19 de julio, en todo barrio además de las tortillerías y  los Consejos del Poder Ciudadano, CPC, es cotidiano encontrase con jóvenes simpatizantes al partido Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN. Ellos hacían posible que en los actos organizados por el gobierno sus rostros prematuros y frescos relucieran con los abundantes arreglos florales, además, este año aunque el teatro ya estaba listo con todas las condiciones, los jóvenes realizaban caminatas en apoyo al presidente Ortega.

Un solo corazón, un solo lapicero

Con el entusiasmo de la juventud que se disponía a merced de sus estrellas favoritas, estaba la firma del contrato de ambos actores en su papel de mandatarios, cada uno en momentos distintos pero firmarían con las mismas cláusulas.

Este pacto les posibilitaba su permanencia en el poder hasta que sus edades se los permitieran. En este caso, el general Somoza Debayle, en la sala mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, exactamente a las 11: 20 de la mañana del caluroso 28 de marzo de 1971, mientras las amas de casa preparaban el almuerzo y sus oídos estaban atentos a la radio, suscribió con Fernando Agüero el pacto llamado “Convención en el Teatro Nacional”, en cuanto todos los testigos gritaban la consigan “viva el Kupia Kumi” o “viva un solo corazón”.

“El truco”

“Yo bautizo el pacto como “Kupia Kumi que estaba en lengua miskita, el cual le permitía a Somoza reelegirse mientras formaban una junta de gobierno entre dos liberales y un conservador, era un triunvirato o pata de gallina”, recuerda López Maltez mientras observaba la fotografía del momento publicada en el diario Novedades.

Ese pacto facilitó lo que para Somoza Debayle sería su prolongada estadía en el cargo presidencial de la república. La historia a pesar de los años le pasó el mismo lapicero a Daniel Ortega, quien en el año 1999 firmó con su ex rival político Arnoldo Alemán, esta vez en una oficina y con testigos seleccionados, garantizaron al FSLN la autoridad y control en los máximos poderes del estado de Nicaragua, como la Asamblea Nacional, la Corte Suprema de Justicia y otros. Para Ortega esta sería la carta que le permitía surgir  como el ave fénix, después de perder dos elecciones las de 1990 contra Violeta Barrios y 1996 contra Arnoldo Alemán, su regreso a la silla presidencial.

 elecciones-5

Reproducción de La Prensa de Lesther Alemán/ Aita en la red
El periódico opositor La Prensa compara las diferencias de la fiesta cívica, del año 2006 y las del 2016 que en ambas el ganador fue Daniel Ortega a la izquierda, y a la derecha el periódico oficialista de Anastasio Somoza Debayle que aseguraba la victoria electoral de este.

 

Resultados en el mismo vientre

En el municipio de San Juan de Oriente ni aun dadas a hacer dos piezas de barro podrían salir perfectas en similitudes, como las elecciones de 1974 y 2016, todavía en sus semejanzas se encuentran el maestro de ceremonia que se encargaba de anunciar a los actores además de, contar los boletos vendidos aunque nadie hubiese llegado a la función. Somoza Debayle en su contienda electoral tenía como rival  a Edmundo Paguaga Irías, “un conservador odiado por todo mundo, le decían “El piojo peinado”, Somoza lo propone como rival en  su farsa” explicaba López Maltez.

La cantidad de electores registrados el 23 de agosto de 1974  por el Tribunal Electoral  era de un millón doscientos cincuenta mil ciudadanos, al parecer por las condiciones de la fiesta cívica, el cincuenta por ciento se abstuvo de votar como todo un judío en el día de reposo de hacer cualquier acción. Por lo tanto, seiscientos veinticinco mil fueron los que eligieron ese 1 de septiembre, los resultados tenían diferencias como la altura del monte Everest con las del Cerro Negro, estos arrojaban que quinientos diecinueve mil ochocientos setenta y cuatro boletas, que equivalían al ochenta y tres punto dos  por ciento convertían a Somoza Debayle en presidente  y a Paguaga Irías con el cuatro punto cuatro por ciento era el perdedor y,  un doce por ciento quedaba como voto ciego.

Los 5 hacían un solo candidato

En el 2016 el número de electores fue de, dos millones quinientos setenta y ocho mil cuatrocientos cuarenta y cinco, según el Consejo Supremo Electoral. Esta vez Ortega competía con 5 candidatos más, estos eran desconocidos para la ciudadanía, al parecer igual que Paguaga ellos sabían que su líder sería el vencedor.

No hubo sorpresa antes de terminar la función y aun sin bajarse el actor del escenario, ya era proclamado por el Consejo Supremo Electoral, CSE, como presidente el líder del FSLN con un setenta y dos punto cinco por ciento, abismalmente los otros lograron alcanzar, el más alto, dieciséis por ciento.

En ambos comicios la abstención no fue contada ni hace cuarenta y dos años ni ahora, en la primera presentación teatral fue del cincuenta por ciento esta vez, más del sesenta y cinco por ciento. Sin sorpresa aferrada en su rostro López Maltez explicaba que: “en las votaciones, porque no fueron elecciones, del 74 y del 2016 no había ni voluntad ni oportunidad de elegir”. www.aitaenlared.net-la-estela-del-6-de.noviembre

 

¿Observación? No, acompañamiento

Por ser la misma obra y las condiciones similares, la sala teatral había sido adecuada, según el gusto de los actores, estos con el mismo guion convidaron a sus amigos íntimos. El candidato liberal Somoza Debayle, invitó a sus amistades seleccionadas para que observaran su elección y triunfo de 1974 entre ellos estaba Jorge Fidel Durón ex canciller hondureño, Wild Sanders ex secretario  de la OEA, Gabriela Aranibar del Perú, con su acento portugués Cesareo Levi Carneiro de Brasil, el uruguayo Augusto H. Wild, Rafael Garcia Velazco de Ecuador y otros.

Estas personalidades eran invitadas por Guillermo Sacasa cuñado y súbdito de Somoza Debayle, Ortega por su parte en este año no extendió cartas de invitación sino el CSE, para que fueran jueces del proceso y los primeros en sentarse en las butacas del teatro del 6 de noviembre. Sin brindar declaraciones al igual que en 1974, entre ellos estaba Manuel Zelaya expresidente de Honduras, Vinicio Cerezo  además de Álvaro Colom ex mandatarios guatemaltecos, Fernando Lugo del Paraguay y otros miembros de la OEA.

En 1974 los observadores presentaron sus informes registrados en la publicación oficial de Novedades del 3 de septiembre, demostraban que las elecciones habían transcurrido con tranquilidad. Así mismo, en el 2016 cargaban sus chalecos color caqui, denotaban que todos habían cumplido y no presenciaron para ellos irregularidades.

Dulce estrategia

Camuflada como las tropas militares internadas en la montaña para la guerra entre “contras” y miembros del ejército sandinista, los empleados públicos eran obligados a ejercer su derecho al voto, “igual que Emiliano Chamorro, Somoza y Ortega, han obligado a todos sus trabajadores votar aunque no quieran” relataba López Maltez.

María Gioconda Obando vivió las dos presentaciones de esta historia, ella aducía que: “para el 74 yo estaba entrando a trabajar en el Banco Nacional de Seguro y era exigido votar por Somoza y terrible hacerlo por los conservadores”, esta vez ya jubilada recuerda que para el 2011 le obligaron acudir a ejercer el sufragio. En imágenes que conserva el medio opositor al somocismo La Prensa del 1 de septiembre de 1974, se apreciaba que antes de depositar en las cajas de maderas estilos pequeños ataúdes, las boletas eran enseñadas al presidente del “cantón” o junta receptora y este fiscalizaba por quien había sido su voto.

Provecho tecnológico  

Este año al parecer siguió el mismo modelo de vigilancia a empleados gubernamentales, que con la ayuda tecnológica debían enviar pruebas de que ejercieron su derecho. Una trabajadora de la Corte Suprema de Justicia que prefiere corresponder al nombre de Juana, aducía que: “se me encargó la responsabilidad de solicitarle al personal a mi cargo, que enviaran una fotografía del código de su boleta, el número de junta y cuantos de sus familias habían votado”.

La obra está por concluir

Como el océano Pacífico y el mar Caribe, el silencio, fracaso y vacío rodeaban a Nicaragua en ambas elecciones,  en imágenes de las publicaciones del 2 de septiembre de1974 en periódicos opositores, era notoria la presencia de menores de edad que votaban, mientras los zanates anunciaban que el día estaba por terminar. Igualmente en el 2016 en el municipio de Tipitapa con solo 10 años se encontraba en padrón y en el barrio Villa Feliz  personas con más de veinte años de deceso sería contado su sufragio. www.aitaenlared-nino-aparece-inscrito-con-cedula-de-su-madre

Antes de que el telón se cerrara y las luces se apagaran las coincidencias se encontraban sin necesidad de lupas, los cantones en 1974 o las juntas receptoras de votos en el 2016 lucían vacías, los juez de mesta somocista y  secretarios políticos sandinistas en desesperación buscaban y llevaban a las personas a votar y, por último, el aire en silencio se paseaba por las calles hasta que, el teatro cerró y los actores decidieron ir a dormir.

Voces de las dos elecciones

A continuación en este video Nohelia Guadamuz, declara que este año votó por primera vez y además, lo hizo por no complacer a un candidato.

En el presente video las declaraciones de María Gioconda Obando, electora en 1974 y 2016, quien manifiesta la obligación que tenia de votar por ser trabajadora estatal en el Banco  Nacional de Seguro

 

En este video Josefa Morras con 71 años de edad, recuerda cuando atestiguo la labor de su madre quien organizaba a las personas en las filas de los cantones en Muelle de los Bueyes.

 

 

En este video Erwin Salvador Gutiérrez, declara su impresión al estar por primera vez ante una boleta electoral.

 

En el presente video Jeyson Cedeño con sus 18 años de edad, afirma que ejerció su derecho al voto por curiosidad.

 

 

 

El voto de los candidatos

El candidato Anastasio Somoza Debayle, con su saco y corbata negra, llegó puntualmente a las 7 de la mañana al cantón número 85 en Bolonia, a ejercer su derecho al voto. Por su parte, el presidente y candidato Daniel Ortega, debajo de su chaqueta ploma sobria como el ambiente que abrazaba a la fiesta cívica, acompañado de su esposa quien era candidata a la vicepresidencia Rosario Murillo,  votó en una  junta receptora exclusiva en las afueras de su casa en el reparto “El Carmen” a las 5:30 minutos de la tarde.

Anastasio Somoza Debayle candidato del Partido Liberal Nacionalista, PLN, además de Edmundo Paguaga tenía a veintisiete personas que se oponían a las elecciones previas a celebrarse el día  1 de septiembre de 1974. Estos se hacían nombrar como “el grupo de los 27”, sin ser un partido político, liderado por Pedro Joaquín Chamorro. Igualmente, en este año al candidato del FSLN Daniel Ortega recibió la oposición del mismo grupo aunque con integrantes diferentes que le exigían realizar elecciones libres.

Adolfo Bonilla López, Luis Sánchez Sancho y Carlos Tunnermann Bernheim participaron en “el grupo de los 27” los que manifestaban “no hay por quien votar” y contendían contra Somoza Debayle en 1974. De igual forma, en el 2016 participaron en sus quejas “no hay por quien votar”  en oposición a Daniel Ortega.

 

En el presente audio el historiador y periodista Nicolás López Maltez, relata las tendencias del nicaragüense ante los presidentes.

Be the first to comment on "El general y el comandante a un mes de la “farsa electoral” del 2016"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*