Una Purísima de 450 años

 

Lesther Martínez / Aitá en la red

Nótese las dos posiciones de las manos de la Virgen.

 

La Purísima de los Trejos-Bustamante tiene 450 años

 

La Virgen de la familia Trejos-Bustamante de San Isidro Libertador de Managua mide 82 centímetros de altura, tiene 450 años, está tallada completamente con cedro real y cada año estrena su majestuoso traje con telas de seda, encajes brillantes, corona de oro con tres perlas incrustadas que la hacen tener una semejanza con la Virgen del Trono de Chinandega

 

Lesther Martínez (*)

 

Con dos meses de anticipación se inician los preparativos para la actividad más célebre y esperada de la Familia Trejos – Bustamante, con los aires fríos de diciembre.

 

El aroma a la pascua en combinación con el madroño, el perfume suave y penetrante de las flores, la pascua blanca como la nieve y densa como una nube, el madroño de color dorado con forma de una palomita de maíz, son flores de temporada mismas que adornan los altares de la Concepción de María.

 

Con mucho fervor se activa la emoción familiar por dar inicio con la novena de la Virgen y de esta manera continuar con la tradición. María Raimunda Bustamante una de las herederas de la imagen sostiene que “La gritería a la Inmaculada Concepción de María es la tradición que la Familia Trejos – Bustamante ha celebrado alrededor de 450 años”.

 

La misericordia extendida

 

La familia se ha tomado a pecho la cita bíblica del evangelio de Lucas capítulo 1 versículo 49 y 50 El Canto de la Virgen María “Porque el todo poderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡Su nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que los temen”, por lo tanto la iglesia católica ha proclamado este 2016 como el año de la misericordia, y se vincula directamente con la maternidad de la Virgen María por ser reina y madre de misericordia.

 

Según Bustamante, se preparan más de 1000 paquetes con caramelos, se reparten limones dulces, jugos y la famosa chicha que ahora solo se reparte entre la familia y las personas que la piden “porque la gente la bota creyendo que les va a salir fea y la preparación cuesta bastante dinero”.

Reproducción de álbum de la familia de Lesther Martínez / Aita en la red
Izquierda Rosa Bustamante, centro Concepción Hernández, derecha Carmela Bustamante.

 

La vida de los altares

 

Con el diseño y creación del altar, Juan Francisco Bustamante demuestra su devoción y el amor por la Concepción de María, tiene 30 años de tradición, recuerda que antes los altares se hacían de jalacate y palmas de coco para cerrar los costados que luego se cubrían con las flores tradicionales, tiempos que siempre llegaban la multitudes que rezaban y cantaban hasta 1 de la madrugada y todavía estaban los grupos esperando para cantarle a la Concepción de María.

 

La presencia de los antepasados está plasmada en cada celebración y en la memoria de los herederos de la tradición; lo consideran un tesoro inigualable por lo tanto “la Gritería es el regalo más extraordinario que ha venido recorriendo varias generaciones donde abandonarlo sería una trágica decisión y es por eso que mantienen viva la llama de amor por la Virgen María”.

 

En los terrenos de la familia se cultivaba flores como la disciplina, botones, lirios gladiolas y carrizo, éste último muy parecido a una vara de bambú pero en miniatura, se usaba como varilla de cohete y se intercambiaba el carrizo con la pólvora.

 

Tiempos aquellos

 

La pólvora siempre ha sido importante en las celebraciones, en palabras de Juan Francisco Bustamante. “En 1978, el día 7 de diciembre se tiraban 24 docenas de cohetes y 44 varas de carga cerrada de bomba de mecate, era una nube de pólvora que se levantaba, “era un estruendo en el cielo que provocaba miedo, eran tiempos cuando los cohetes valían un córdoba con cincuenta centavos y la carga cerrada un córdoba la vara.

 

Hoy se queman 8 docenas de cohetes y 30 varas de carga cerrada con bombas de mecate, su precio ya no es el mismo: una docena de cohetes cuesta 180 córdobas y la vara de carga cerrada cuesta 15 córdobas, en total se gasta C$1440 en cohetes y C$450 en carga cerrada.

 

 

Lesther Martínez / Aita en la red
Juan Francisco Bustamante creador de altares.

 

 

 

Traje especial

 

Con tela, hilo y aguja, Teresa Zapata cumple año con año con la elaboración del traje de la Virgen, una tradición desde que pidió un milagro y realizó una promesa a la Concepción de María.

Zapata tiene 15 años de hacer los trajes de la Purísima, y anterior a ella los confeccionaba Carmela Bustamante.

 

Los trajes que estrena la Virgen son de mucha creatividad y amor de parte de Zapata quien expresa: “Los trajes de la Virgen son algo complejos porque son pequeños, pero aun así me gusta hacerlos, porque antes trabajaba haciendo vestidos de muñecas”.

En la semana de la novena a la Virgen, el hijo de Teresa Zapata, Rolando Rivas compra la tela más linda para que su mamá realice el traje, donde usan seda, satín u organza, telas que realzan la imagen de la Concepción de María.

Lesther Martínez / Aitá en la red
Teresa Zapata confeccionista de traje de la Virgen.

 

 

Entrevista con Teresa Zapata, la confeccionadora del traje de la Virgen.

 

 

Milagros e historias de la Virgen

 

Cada imagen tiene un detalle que la caracteriza. La Virgen de la familia Trejos – Bustamante no es la excepción. Según María Raimunda Bustamante, a la virgen solo la visten mujeres, durante la trayectoria de generación en generación se sostiene ésta práctica, ningún hombre y mucho menos un niño no pueden estar presente al cambiar a la Virgen, lo hacen a puertas cerradas.

 

Otra historia es que la Virgen permanece 8 días en el altar después del 8 de diciembre, en palabras de Juan Francisco Bustamante “La virgen no entra si la quieren meter en su camerino el 9 de diciembre porque se crece, mi abuelita una vez le hablaba, ‘entrá mi muchachita’ y a como la pusiéramos no cabía, entonces mi abuelita le dijo como no quieres entrar te vas a quedar afuera en tu altar”.

Por eso, ahora la virgen no queda sola en el altar, Juan Bustamante se encarga de cuidarla toda esa semana.

 

Los creyentes afirman haber recibido muchos milagros. Cuando hacen la petición sus manos están hacia arriba, son duras, y una vez recién hecha una petición ella bajo su bracito y así quedó por lo cual María Bustamante lo señala como un milagro.

 

 

Lésther Martínez / Aitaenlared.net

El altarero Juan Bustamante se emociona al recordar la devoción familiar heredada de sus antepasados.

 

(*) Estudiante de Comunicación, UCA.

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