La radio en Nicaragua en los años 50: objetos inverosímiles para mezclar sonidos

Alonso Luna Sándigo

Nostalgias de la radio en Nicaragua

 

Un estilo particular mezclado con la genialidad de todo aquel que se dedicase a locutar en radio en la década de 1950, permanece en el recuerdo medio siglo después, particularmente por los mismos protagonistas

Hans Ramírez (*)

Peines, tapas de coco, papel lustrillo y todo aquél elemento que funcionara para crear efectos sonoros eran utilizados para hacer radio en Nicaragua, sesenta años después, solo queda el recuerdo en la memoria de los que alguna vez simularon los trotes de un caballo a punta de las dos mitades de un coco comprado por docena en el Mercado Oriental.

En Nicaragua, las personas que vivieron a mediados del siglo pasado recuerdan a la radio como su mayor diversión y novedad de la época. Claudia Marcela Ramírez Hernández de 76 años aún se acuerda de los sonidos de las locuciones de las radionovelas y los noticieros acompañándola en su recorrido hacia su centro de estudios. “En toda la calle se oían las noticias y ya uno se podía ubicar con la hora”.

Ramírez Hernández no ha de ser la única que recuerda estos episodios de su infancia cuando religiosamente se encendía el radio a las cinco de la mañana y se apagaba solo si se iba la luz o cuando su familia se iba a dormir a las siete de la noche después de escuchar “El Derecho de Nacer” o “Khadir, el árabe”, unas cuantas de las radionovelas trasmitidas por Radio Mundial.

Hans Ramírez/aitáenlared
Eduardo López Meza dio el nombre al movimiento periodístico nicaragüense que daría la vuelta al mundo, Periodismo de Catacumbas.

 

El boom de las radios

Las radios Mundial y La Voz de América Central eran las radios más importantes de la época según una recopilación histórica de la radio en Nicaragua escrita por Fabián Medina. Estas radios tenían contenido noticioso, que era lo que más le encantaba al espectador cuenta el retirado locutor de Radio Mundial Alonso Luna Sándigo.

La Voz de América Central fue consumida por Radio Mundial debido a las radionovelas y los noticieros que eran novedosos para la época, relata Eduardo López Meza, veterano locutor de radio de ochenta años quien tomaba los pedazos de un coco partidos a la mitad para crear efectos de caballos cabalgando mientras las radionovelas eran actuadas por artistas de otros países y algunos nacionales.

López Meza también guarda en su baúl de recuerdos junto a silencios y sonrisas nostálgicas, los días en que le tocaba prestar su voz en las radionovelas y actuar en vivo de vez en cuando.

Antonio Luna Sándigo en los controles

Tazas de café vacías eran golpeadas con cucharas, chimbombas también eran ocupadas para simular distintos sonidos en las transmisiones radiales. “Así se hacía radio en nuestros tiempos, agarrábamos lo que podíamos y le sacábamos sonido” dice Alonso Luna Sándigo quien trabajó en Radio Mundial por 33 años como controlista y locutor.

Luna Sándigo también relata que existía una forma particular de producir sonidos a base de artefactos caseros. Utilizaban un peine y papel fino, lo sostenían juntos mientras se soplaban para sacar ritmos y algunas canciones durante las transmisiones o también para crear efectos o demás recursos auditivos.

 

 

Hans Ramírez/aitáenlared
Silvio Sirias Duarte actualmente es docente del Departamento de Comunicación de la Universidad Centroamericana UCA.

La radio en Nicaragua sesenta años después

 

La radio en Nicaragua es “el medio de comunicación por excelencia” según el profesor Silvio Sirias Duarte, quien también resalta que la radio es un medio local porque en las comunidades rurales es en donde más se ocupa para establecer comunicación, contrario a las ciudades, donde la televisión ha acaparado el interés de los nicaragüenses.

Sin embargo, Sirias Duarte rescata que en las ciudades la radio tampoco ha desaparecido y que la televisión no es competencia de esta, sino que han logrado convivir juntos al igual que el periódico y la radio lo lograron años atrás en la década de 1950. “Todo el mundo pensó que la radio iba a desaparecer al periódico y no fue así, igual con la televisión y la radio”.

En la actualidad, las radios nicaragüenses están dedicadas a la música “ni siquiera nacional” dice Alonso Luna Sándigo cuya opinión concuerda con la de Sirias Duarte quien también agrega que en Nicaragua hay poca producción nacional contrario a la década de 1950, conocida como la época de oro de la radio en Nicaragua donde los noticieros y algunos programas producidos en el país eran los que se quedaban con la atención de los radioescuchas.

Sirias Duarte resalta que “la radio ha sabido convivir con la internet” y que inclusive se han mezclado, pues en la actualidad se puede escuchar radio en línea tanto emisoras nacionales como extranjeras y cuestiona que el consumo esté dirigido a la música y no a los programas o noticieros nacionales.

Alonso Luna Sándigo opina que la radio ha sufrido una transformación con la llegada e implemento de la tecnología en las radiodifusoras pero que esto además de ser bueno para el desarrollo de las comunicaciones y divulgación de la información, también le ha quitado creatividad a la manera de hacer radio en las últimas décadas.

A pesar de los cambios que ha sufrido la radio en Nicaragua, Claudia Marcela Ramírez Hernández de 76 años aún es una fiel oyente de la radio y siempre se informa a través del aparato que está sobre su mesita de noche a la orilla de su cama. “Yo no he perdido la costumbre, me gusta escuchar la radio porque crecí con ella”.

Luna Sándigo y Sirias Duarte coinciden en que la radio es una incógnita en estos días aunque Sirias Duarte confía en que la radio es “el mejor medio de comunicación “y según él, lo seguirá siendo en años futuros pero hay que trabajar en las ciudades para que estas no pierdan la costumbre de informarse escuchando la radio.

 

Eduardo López Meza

 

 

(*) Estudiante de Comunicación, UCA.

 

 

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