Cómo ven el buen vivir los mayangnas en el Caribe nicaragüense

Jorge Vanegas / UCA
Yulman Montoya, docente de la Uraccan, explica la importancia de las comunidades para el trabajo de extensión universitaria.

 

La cosmovisión del buen vivir en los pueblos sumo-mayanganas

Jorge A. Vanegas (*)

 

Veinte personas de cuatro comunidades de la costa Caribe, participaron en un proyecto que realizó la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense, Uraccan, con el fin de conocer qué significa para ellos el buen vivir.

 

El aislamiento de estas comunidades en la costa Caribe de Nicaragua ha sido tema de relevancia para esta universidad cuyos docentes afirman que la opinión de los comunitarios es de suma importancia para la participación

ciudadana y visualización a nivel nacional. Sin embargo, luchan para que estas sean vistas como comunidades que saben valerse de sí mismas y no con una visión conmiserativa.

 

Contrario a las teorías occidentales

Contrario a las teorías occidentales sobre el término de vivir bien o bonito, hombres y mujeres de las comunidades Sumo-Mayangnas de Awuastingni y Malhawas compartieron sus perspectivas sobre una cosmovisión autóctona caribeña del buen vivir.

 

Según Elizabeth Salomón McClean docente de Uraccan: “No es adecuado solo ir preguntar y exponer lo que dicen las comunidades, es importante ganarnos la confianza de ellos, ir a verlos cuantas veces sean necesarias”.

 

 

Video de Juan R. Huerta / UCA. Yuri Zapata, vicerrector de Uraccan, explica los esfuerzos institucionales de su universidad.

 

Vivir en armonía con la naturaleza

“El vivir bien es poder trabajar para mí mismo y no ser trabajador de nadie” expresa la académica.

 

Marces Castillo quien fue una de las veinte personas encuestadas, expresó que el vivir bien es poder vivir en paz con el entorno a la naturaleza y

miembros de la comunidad.

 

El que ahora los jóvenes de estas comunidades vean el buen vivir como algo tangible y material hace que los adultos y ancianos de cada una de esas comunidades les enseñen que por años no han necesitado de esas cosas porque siempre las han tenido y trabajan por ellos en armonía con la naturaleza, sin necesidad de dañarla.

 

Respetar los espacios

 

El objetivo de este proyecto no es cambiar la visión del buen vivir de esas comunidades aclara McClean sino conocerlos mejor y dar acompañamiento para que cada comunidad por medio de sus ancianos y ancianas que se encarguen de transmitir esas tradiciones a los jóvenes de las comunidades y que estos tomen sus decisiones en base a sus creencias.

 

Yulman Montoya, docente de la universidad Uraccan comentó la importancia que los proyectos sociales que se enfoquen en las comunidades de la costa Caribe de Nicaragua dejen de verlos como objetos de estudios si no como a sujetos de estudio.

 

Las comunidades indígenas de la costa Caribe merecen que sus creencias les sean respetadas y no sean plagadas por creencias o propagandistas del buen vivir occidental, concepto que en el Pacífico se ha conocido como “vivir bonito”.

 

“No se trabaja por estatus”

 

Por otra parte Yuri Zapata, vicerrector del recinto Bilwi comparte que el buen vivir se ha vendido para crear estatus y diferenciaciones en nuestras comunidades y nosotros no trabajamos por crear estatus diferenciales, al contrario se trabaja para crear una armonía de construcción de ciudadanía intercultural donde todos y todas tengan los mismos espacios de participación ciudadana de acuerdo a nuestras tradiciones y culturas.

 

“Muchos en Europa y Estados Unidos planifican para venir a vacacionar y disfrutar de nuestros paraísos y ríos, cuando nuestra población ha vivido milenariamente ahí, eso significa que siempre hemos vivido bien, y estamos en armonía con nuestra naturaleza”, concluye el vicerrector Zapata.

 

(*) Estudiante de Comunicación, UCA.

 

Jorge Vanegas / UCA. Yuri Zapata, vicerrector de Uraccan

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